Cuando es “¡Aïe! ¡Ouille! ¡Ouch!"

¿Alguna vez has tenido un rasguño, un corte, una quemadura, una picadura o mordedura de insectos? – Yo, sí.

Estas situaciones son parte de la vida. Podemos evitarlas, pero a veces ocurren de forma inesperada y repetida. ¿Entonces por qué no afrontarlas con serenidad? – A mí personalmente, me gusta usar un bálsamo natural casero para calmar mis dolores.

Echemos un vistazo a algunos “Kosmistoria” con las que podemos identificarnos.

Un niño al que le picó una picazón y no deja de llorar por el dolor. O otro que tiene picazón y empieza a perder la paciencia. Cualquiera que no pueda evitar rascarse. O cortarse con un papel, por muy tonto que suene. O la incómoda sensación de quemarse. O la desagradable sensación de tener los labios secos. La lista es larga…

¿No sería maravilloso si todos pudiéramos tener la capacidad de detener “instantáneamente” estos sentimientos desagradables? - El niño dejaría de llorar “casi instantáneamente”. La picazón se detendría. Las quemaduras y los cortes se curarían sin problemas y sin dolor.

Así es como lo experimenté durante los últimos años, usando nuestro bálsamo. Es una sensación muy gratificante ver cómo se produce el “milagro” cuando te aplicas el bálsamo en la piel. Cuando ves el alivio instantáneo del dolor en los ojos de las personas, para mí es una señal de que algo vale la pena compartir.

La naturaleza nos da todo lo que necesitamos. Está ahí para todos nosotros. Depende de nosotros usarla con sabiduría y respeto. Cuídala y ella te cuidará a ti a cambio.

Escrito e ilustrado por Laetitia R.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *